Coeficientes indeterminados: la solución particular de una ecuación lineal
La solución general de una ecuación diferencial lineal no homogénea se descompone en dos partes: la solución homogénea (la de ) más una solución particular (cualquier función que cumpla ). La homogénea se obtiene de la ecuación característica; para la particular, cuando el término es de tipo sencillo —un polinomio, una exponencial, un seno o un coseno, o productos de ellos— hay un método directo: los coeficientes indeterminados.
Proponer una forma. La idea es que al derivar reaparecen funciones del mismo tipo: las derivadas de un polinomio son polinomios, las de son múltiplos de , y las de y se intercambian entre sí. Por eso se propone una con la misma forma que y sus derivadas, dejando los coeficientes sin fijar. Por ejemplo, para se prueba ; para , .
Sustituir e igualar. Se mete la forma de prueba en y se desarrolla. El resultado debe coincidir con para todo , así que se igualan los coeficientes de cada función independiente (, , , , , …) a ambos lados. Eso produce un sistema lineal en los coeficientes por determinar, que se resuelve como cualquier sistema. Sustituyendo la solución del sistema en la forma de prueba se obtiene .
El caso de resonancia. Hay una salvedad importante: si la forma de prueba coincide con una solución de la homogénea, al sustituirla se anula y no puede igualar a . La regla es multiplicar esa parte de la prueba por (o por si la raíz es doble) hasta que deje de ser solución homogénea. Por ejemplo, en la raíz hace que sea homogénea, así que la prueba pasa de a .
En la calculadora, escribir una ecuación como o en el operador de ecuaciones diferenciales muestra la homogénea, la forma de prueba, la sustitución y el sistema de coeficientes resuelto paso a paso.