Ecuaciones de Cauchy-Euler: la magia de probar y = xᵐ
Hay una familia de ecuaciones diferenciales lineales de coeficientes variables que, pese a no ser de coeficientes constantes, se resuelve casi igual de fácil: las ecuaciones de Cauchy-Euler (o *equidimensionales*). Su forma es donde la clave salta a la vista: el orden de cada derivada coincide con la potencia de $x$ que la multiplica. Ese equilibrio es lo que las hace especiales.
El truco es probar una potencia: . Al derivarla, cada término se comporta igual de bien, porque : todos vuelven a salir con $x^{m}$. Sacándolo de factor común queda una ecuación algebraica en , la ecuación indicial (la «característica» de estas ecuaciones). Por ejemplo, y la solución es .
Como con la ecuación característica de coeficientes constantes, hay tres casos según las raíces de la indicial. Si son reales y distintas , cada una aporta su potencia: . Si hay una raíz doble , la segunda solución gana un : —por ejemplo da —. Y si son complejas , aparecen oscilaciones en escala logarítmica: , como en .
¿Por qué justo ? Porque el cambio de variable (es decir ) convierte cualquier Cauchy-Euler en una EDO de coeficientes constantes en : se cumple , y las soluciones de la nueva ecuación son exactamente . Ahí se ve de dónde salen el de las raíces dobles (el clásico ) y los cosenos y senos de de las complejas. MathOperator muestra esta deducción entera, término a término, y también resuelve las no homogéneas añadiendo la solución particular: x^2*y'' + x*y' - y = x^3 sale .
Pruébalo en el operador de ecuaciones diferenciales con ejemplos como x^2*y'' + x*y' - y = 0, x^2*y'' - 3*x*y' + 4*y = 0 o x^2*y'' + x*y' + y = 0. Como siempre, con los pasos bien explicados y la solución comprobada.